• DEFINICIÓN

El cáncer no es una sola enfermedad, sino muchas, que comparten como rasgo común: el crecimiento anormal de las células.

Hoy sabemos que el cáncer es causado por el crecimiento sin control de una sola célula, desencadenado por mutaciones en su ADN que afecta a los intrincados circuitos genéticos que regulan las divisiones y las muertes celulares. Pero la concepción biológica de la enfermedad ha estado y está en una metamorfosis continua.

El secreto de la lucha contra el cáncer está en impedir que se produzcan estas mutaciones en las células vulnerables o en eliminar las células mutadas sin poner en riesgo el crecimiento normal.

 

  • PARADIGMAS E HITOS HISTÓRICOS

Revisaremos los cimientos sobre los que asienta lo que hoy conocemos del cáncer y la historia de la oncología, así podremos desarrollar estrategias que nos ayuden a combatirlo y a vencerlo algún día.

 

  • LA LEUCEMIA COMO PARADIGMA DEL CÁNCER

La leucemia (forma especial de cáncer) representó un paradigma para la compresión de las neoplasias malignas ya que fue el primer cáncer que se podía observar y medir a través de los recuentos microscópicos sanguíneos, comenzando la historia de la oncología. Era una encarnación especial del cáncer.

Desde el siglo XIX, la leucemia infantil había sido meticulosamente analizada, confundía y frustraba a los médicos. Todo el conocimiento acumulado en fascinantes ilustraciones y elaboradas descripciones y clasificaciones no reportaban ningún avance terapéutico o práctico.

 

  • VELPEAU

velpeau

El primer artículo publicado que describe un caso de leucemia en la literatura médica fue en 1827 y es de un médico francés llamado Velpeau, quién describe el caso de una florista de 63 años de edad con una enfermedad cuyos principales síntomas eran fiebre, debilidad, cálculos renales y hepatoesplenomegalia. Él comienza la historia de la oncología.

Velpeau advierte que la sangre de esta paciente tenía una consistencia semejante a la «papilla de avena» e hipotetizó que este aspecto de la sangre era debido a los glóbulos blancos.

 

  • JOHN HUGHES BENNET

En 1845, el patólogo inglés John Hughes Bennet reportó una serie de casos similares de pacientes que fallecieron con esplenomegalia y cambios «en el color y la consistencia de la sangre».

En la autopsia de uno de estos enfermos, Bennett creyó encontrar la razón subyacente a los síntomas. La sangre estaba llena hasta los topes de glóbulos blancos.

Bennet pensó que este enfermo había fallecido por una infección (los glóbulos blancos son los principales componentes del pus) pero a pesar de buscarla con interés no encontró el origen del pus. Todavía la ciencia médica no estaba preparada para entender la leucemia, e interpretó que la sangre se había echado a perder – había supurado – por propia voluntad.

 

The history of oncology (Inglés) Tapa dura; Bohn Stafleu van Loghum; Edición: 2009.

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