El metabolismo de las células tumorales es de predominio anaeróbico (sin oxígeno), e hipóxico (deficiencia de oxígeno) con lo que se inducen cambios genómicos que aumentan la agresividad de los tumores. Eso hace que los métodos de tratamiento empleados como la radioterapia o la quimioterapia tengan que ser, en algunos casos, bastante duros. En este contexto el tratamiento de oxigenoterapia en cámara hiperbárica (OHB) puede resultar un complemento eficiente, ya que produce un efecto hiperóxico (alto nivel de oxígeno) en los tejidos, es decir, produce el efecto opuesto al mecanismo que lleva a las células cancerígenas a reproducirse.

Mejora la respuesta de tumores de difícil tratamiento a la Radioterapia

Dentro de la cámara hiperbárica, el aire tiene una presión superior (hasta 3 ATA: Atmósferas absolutas, según indica la “Undersea and Hyperbaric Medical Society”: UHMS) que hace que aumente considerablemente la cantidad de oxígeno que transporta el plasma sanguíneo, llegando por tanto, en mayor cantidad a los tejidos.

tratamientos en cámara hiperbárica

Es por este motivo que la OHB es usada en el tratamiento de algunas tipologías de cáncer como estabilizador de la enfermedad mientras se combate con otros tratamientos sistémicos (quimio y/o radio) y/o farmacológicos; pues su aplicación en las semanas anteriores ha dado resultados muy satisfactorios en la prevención de lesiones radioinducidas en los tejidos sanos circundantes a la zona tumoral.

En definitiva, muchos tumores de mal pronóstico y resistentes a la radiación, cuando son sometidos a la oxigenoterapia, consiguen sensibilizarse y responder mejor al tratamiento.

 

Efectos beneficiosos en lesiones provocadas por la Radioterapia

La OHB también resulta eficiente en las lesiones provocadas por la radiación radioterápica (radionecrosis o tejido necrosado) o en los casos en los que no se puede intervenir quirúrgicamente precisamente por la lesión provocada por la radiación.

Durante el tratamiento de radioterapia se produce un deterioro de los tejidos sanos y puede producirse una endarteritis (inflamación de la túnica interna de las arterias) y una disminución de la densidad de pequeños vasos, reemplazando así el tejido normal por el tejido fibroso lo que puede ocasionar ulceraciones y necrosis tisular.

En estos casos el tratamiento de cámara hiperbárica juega un papel muy importante ya que tras el proceso de angiogénesis producido por el aumento de oxigeno dentro de la cámara ayuda a la cicatrización de los tejidos afectados.

Tejidos necrosados óseos:

  • Mandíbula.
  • Dientes.

Tejidos necrosados subcutáneos:

  • Laringe.
  • Intestino.
  • Abdomen.
  • Vejiga.
  • Recto.
  • Tórax.
  • Heridas en las extremidades.

Todas estas son causadas por la radioterapia y los efectos se pueden manifestar meses o años posteriores a la radioterapia.

Por ejemplo, cuando se ha producido una radionecrosis de hueso, partes blandas o mucosas, los recursos cicatrizantes naturales pueden ser insuficientes, y esta incapacidad para regenerar deteriora en gran medida la calidad de vida del enfermo irradiado. Mediante la OHB, se aumenta la presión de oxígeno en los tejidos circundantes de la zona lesionada, favoreciendo la regeneración de los mecanismos cicatriciales. Este proceso es especialmente manifiesto en las heridas de boca, cabeza y cuello, así como en el recto, vagina o vejiga urinaria. En estos últimos casos, el efecto es incluso resolutivo y curativo de una lesión que no volverá a producirse si el paciente no es irradiado de nuevo.

En el cáncer, es muy importante tratar las secuelas de la radioterapia, como decíamos al principio. «Entre las patologías que más tratamos con OHB y en las que obtenemos respetables resultados están las, a veces inevitables, secuelas tras radioterapia oncológica, por tener entre sus efectos la destrucción de la microcirculación local con el subsiguiente sufrimiento del tejido sano», apunta Miguel Ángel Brinquis, jefe del Servicio de Medicina Hiperbárica del Hospital Gómez Ulla de Madrid.

Como la osteorradionecrosis de mandíbula (una secuela muy común del tratamiento del cáncer de boca o larínge con radioterapia). De hecho, según el estudio «Patologías tratadas con oxigenoterapia hiperbárica en el Hospital Gómez Ulla de Madrid», publicado en junio de 2015, las lesiones radioinducidas fueron la indicación principal de tratamiento con el 52,21% de los casos.

Le siguen las úlceras y heridas de difícil cicatrización y con mala respuesta a tratamiento convencional, que supusieron 23% de los casos. Y es que, como asegura Salvador, “todas las patologías relacionadas con una mala irrigación de los tejidos son susceptibles de ser tratadas con terapia hiperbárica. Tal es el caso del pie diabético o las úlceras venosas.

“La cicatrización es un proceso reparativo y las células encargadas de llevarlo a cabo, como los fibroblastos y las células defensivas, son muy altas consumidoras de oxígeno, por lo que aquella se detiene si no hay suficiente oxígeno disponible en el área lesionada, y esto ocurre en muy distintas patologías” –explica el doctor Brinquis–. Dentro del complejo proceso reparativo es fundamental rehacer la red circulatoria y, en trabajos experimentales, se ha demostrado que esto se inicia antes de las 30 sesiones de media. Puesto en marcha el proceso es el organismo el que debe tener capacidad para poder completarlo. Cada sesión nuestra dura unos 80 minutos. Los ciclos de sesiones pueden repetirse», continúa el especialista.tratamientos en cámara hiperbárica

De esta manera se “consiguen cerrar el mayor porcentaje de heridas que no lo hacen, pero es importante hacer un estudio vascular, coordinarse con cirujanos vasculares para desembrozar, hacer angioplastia o poner un stent para mejorar esa circulación. Y si, a pesar de eso, no se cierran, integramos la cirugía vascular y las curas y se acudiría a la Medicina Hiperbárica”, añade el doctor Salvador. Habitualmente, a partir de la segunda semana ya se empiezan a apreciar los resultados.

 

[1] MARX RE. OSTEORADIONECROSIS: A NEW CONCEPT OF ITS PATHOPHYSIOLOGY. J ORAL MAXILLOFACIAL SURG. 1983; 41:283-8.

[2] MANSFIELD MJ, SANDERS DW, HEIMBACH RD, MARX RE. HYPERBARIC OXYGEN THERAPY AS AN ADJUNCT IN THE TREATMENT OF OSTEORADIONECROSIS OF THE MANDIBLE. J ORAL SURG. 1981;39585-9.

[3] ANNANE D, DEPONDT J, AUBERT P, VILLART M, GÉHANNO P, GAJDOS P, ET AL. HYPERBARIC OXYGEN THERAPY FOR RADIONECROSIS OF THE JAW: A RANDOMIZED, PLACEBO-CONTROLLED, DOUBLÉ-BLIND TRIAL FROM THE ORN 96 STUDY GROUPS. K CLIN ONCOL.2004;22:4893900.

 

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